Una pareja intenta sobreponerse a la pérdida y el dolor

Toxico

Como parte del Segundo Festival de Dramaturgia Europea, Estación Europa, este sábado se estrena Tóxico, pieza de la dramaturga holandesa Lot Vekemans que dirige Aníbal Cova. La obra cuenta la historia de un matrimonio cuya vida no vuelve a ser la misma luego de la muerte de un hijo.


Llueve y en la sala sur del pabellón dos del cementerio todo es gris. Se siente nostalgia. En escena aparece una pareja triste vestida de invierno. Se miran, se acercan con cuidado. Sus vidas no son las mismas. Aquel 31 de diciembre de hace 10 años los cambió para siempre.  

Tóxico, obra original de la dramaturga holandesa Lot Vekemans, dirigida por Aníbal Cova, en la cuarta que se presenta como parte del Segundo Festival de Dramaturgia Europea, Estación Europa, que se estrena hoy en La Caja de Fósforos. Carlos Arráiz y Adriana Romero dan vida a la pareja que se separó tras una terrible pérdida y que, con el pasar de los años, se perdieron a sí mismos también.

Esta puesta en escena se tiñe de un tono más humano. De las tres piezas que se han presentado en el festival, es la primera que se concentra en el aspecto más íntimo del hombre. “Lo que más rescata Tóxico es la vulnerabilidad del ser humano ante situaciones de dolor y pérdida. La lees, escuchas y ves en escena, y entiendes que se trata de un corazón abierto ante la pérdida. Tanto de su relación, como de la pérdida de su hijo e incluso de ellos mismos”, apuntó el director.

Una carta les ha invitado a una reunión en el cementerio para discutir sobre el destino de 200 tumbas que deberán ser movidas de su puesto original. Se presume que esos sepulcros, incluido el de Jacobo, el hijo muerto, se están filtrando hacia las aguas profundas que surten al pueblo. Y si no se detiene, podría causar un desastre tóxico. Sin embargo, más tóxico que la filtración de restos humanos al agua es la relación ambigua que se desarrolla entre el extinto matrimonio mientras espera que los demás invitados lleguen.

A pesar la profundidad de la obra, para Cova el proceso de montaje fue sencillo, aunque tuvieron que sortear las complicaciones a causa de la crisis energética de los últimos dos meses en el país mientras ensayaban. “Conté con la bendición de tener a par de actores con mucha experiencia. Ellos ya tenían muchas herramientas para enfrentarse a un teatro de texto, porque aquí solo se habla de su historia, y se necesita cierta envergadura para enfrentarse a algo así. Además, el apoyo de la Embajada de los Países Bajos fue vital para dar con la escenografía y el vestuario”.

En medio de sus diferencias, la pareja afronta valiente y sinceramente una nueva manera de relacionarse. Él ha logrado sobreponerse al dolor; para ella es insuperable. 

Pero, ¿por qué nunca llegó más gente a la sala dos del pabellón sur? El espectador tiene hasta el domingo 2 de junio para descubrir el pasado, presente y futuro de esta pareja y su tragedia.

Artículo escrito por Grace Lafontant y publicado en El Nacional