En “La Repetición” siempre se ve más claro el móvil del crimen

La Caja de Fósforos recibe nuevamente referentes de la dramaturgia europea con el Segundo Festival de Teatro Europeo Estación Europa. Los directores Diana Volpe y Orlando Arocha realizaron un proceso de curaduría de las siete piezas que serán presentadas desde el 22 de marzo hasta junio. Este festival cuenta con el apoyo de Alemania, España, Francia, Italia, Reino de los Países Bajos, Reino Unido y Suiza (cada país tendrá una obra que lo represente en Estación Europa).

“Empezamos el festival con La Repetición, obra del dramaturgo suizo Milo Rau porque él es uno de los grandes exponentes del teatro contemporáneo de Europa; sabe retratar muy bien la violencia que ocurre en nuestra sociedad y que muchas veces queda impune. Esta segunda edición gira en torno al comportamiento humano, en el límite entre la cordura y la barbarie que se oculta en el alma de todos”, comentó Orlando Arocha.

Las luces se encienden y el espectador entra en la obra: se trata de un casting de actores para que representen a los personajes involucrados en un crimen que sucedió en Suiza. El director se dirige directamente a la audiencia y ofrece una breve lección sobre el teatro, qué es la actuación y qué hace de un hombre un buen actor y luego comienzan las entrevistas individuales.

Los actores utilizan sus nombres reales, una cámara de video los graba, se les hacen preguntas sobre sus vidas privadas y por qué quieren entrar en el mundo del teatro. “Ellos se preparan para reconstruir el asesinato, y la obra va de cómo se preparan para hacerlo”, comentó Arocha.

Hay un cambio constante entre la vida del actor y la de los personajes. El jurado quiere saber por qué ellos son apropiados para cada rol y con la interpretación cuentan la historia de los involucrados en el asesinato.

Las crisis económicas no son únicamente de los países subdesarrollados; en un pequeño pueblo suizo la calidad de vida es precaria debido a una prolongada crisis de desempleo. Por esta razón exempleados de industrias básicas recurren a campos laborales distintos para los que fueron preparados: en este caso, la actuación.

Un joven homosexual es brutalmente asesinado por un grupo de hombres que se trasladaban borrachos en un carro. Ellos se encontraban en búsqueda de mujeres, y él, que se encontraba en la puerta de un bar, les aseguró conocer el lugar ideal para encontrarlas. En el camino se dan cuenta de que su manera de hablar y gesticular es amanerada; el odio, el miedo y el rencor se unieron a la sobredosis de alcohol, por sus venas corría el deseo de acabar con lo diferente. Y eso hicieron.

Orlando Arocha rompe con la cuarta pared ya que los espectadores son bienvenidos en las tablas justo en el clímax de la obra. Ver de tan cerca cómo los bandidos arremetieron contra el joven permite que la audiencia cree su propia opinión, empatice con la madre de la víctima y se sienta parte de la historia.

Con respecto a los ensayos el director apuntó que: “El trabajo fue bastante grato, los actores se entregaron completamente. Sin embargo, la complicación surge de tratar de llegar a esa ‘no actuación’; que pareciera que no hay drama y que este se hace solo. Conseguir esa simplicidad de estar en el escenario interpretándose a sí mismo es una de las cosas más difíciles del teatro”.

Esta obra debía estrenarse el pasado 9 de marzo, pero La Caja de Fósforos (al igual que todo el país) se quedó sin electricidad y debieron posponer la función para una semana más tarde. El público puede experimentar de cerca cómo se preparan los actores para recrear un crimen con La Repetición los viernes a las 7:00 pm y fines de semana a las 6:00 pm en La Caja de Fósforos hasta el 21 de abril.

Artículo de Grace Lafontant para Esfera Cultural | Foto: Alberto Gulin

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